miércoles, 26 de mayo de 2010

Sobre éxitos, cumbres y soledad

LIDERAZGO

Cuando se consigue un éxito seguro que ha habido mucha gente detrás de él. Algunos salen en las fotos, otros simplemente permiten el que haya foto.

La gestión del éxito es algo muy complicado. En el mundo del deporte se suele decir que es más difícil saber ganar que saber perder. No estoy de acuerdo. Hay gente que sabe ganar y hay gente que sabe perder. Hay personas que no saben gestionar las victorias y las hay que no asimilan las derrotas.

Una de las claves a la hora de los éxitos es saber compartirlos y saber ser agradecido con los que te ayudaron a conseguirlo. No de palabra, pues éstas pueden ser vacías, sino de hechos. Los éxitos no se consiguen solo y por tanto tampoco se celebran de esta forma.

Todos conocemos casos de superiores que expropian de sus logros a sus empleados. Pero a veces también ocurre lo contrario. Grave error, se mire en la dirección en la que se mire. La confianza es un factor que sustenta todo y es un valor que está siempre en entredicho, a la intemperie.

Cuando sube el grado de responsabilidad en la empresa, sube también el nivel de exigencia y de dificultad. No debería subir el compromiso, pues éste debería ser siempre excelso. Hace años un buen amigo me contó una historia que a su vez le había contado un conocido suyo y que me sirve para explicar la situación a la que se enfrentan cada día muchos líderes empresariales. Me ponía el ejemplo de un alpinista que está escalando una cima, dura y alta. Conforme se aleja de la base, aumenta la dificultad, empieza a faltar el oxígeno, los árboles escasean y el viento que sopla te da con más fuerza. Desaparecen progresivamente los lugares en los que cobijarte, en los que “esconderte”. Pero sobre todo te enfrentas a la dificultad de ver como tus acompañantes se van quedando por el camino. Sólo los mejores llegan a la cumbre y, con frecuencia, lo hacen solos. Y, con frecuencia, en la cumbre no se dan las condiciones para “hacerse la foto”. Incluso no hay nadie contigo que te la pueda hacer.


Ser líder debe consistir en ser capad de ascender “en compañía”, aunque subas solo; ser capad de no estar solo, aunque lo estés; pero sobre todo en ser capad de no salir en la foto y no tener la necesidad y en ser capad de descender y sentir abrazos, sin recibirlos.

Dicen los alpinistas que es más difícil bajar que subir y que el éxito realmente se consigue cuando llega al campo base y recibes los aplausos y abrazos de tu gente. Seguro que no les falta razón.


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jueves, 20 de mayo de 2010

Coordinación, comunicación y respeto en la empresa

En una empresa las funciones deben estar claramente definidas, cada cosa en su sitio, cada persona en su puesto, asumiendo sus competencias.

Para que una persona pueda desarrollar adecuadamente su trabajo debe saber cuáles son sus responsabilidades y deben tener conferida autoridad suficiente para llevarlas a cabo. La delegación debe ser total, sin fisuras, pero sin dejar de lado una labor de coordinación y de supervisión, que se deberá hacer con el debido respeto. Cada uno a su trabajo. Cada uno haciendo lo que ha de hacer. Cada uno confiando en las personas que tiene a su cargo, asumiendo su trabajo y sus errores como propios y dando el adecuado apoyo para la mejora continua. Cada uno respetando a la persona que tiene por encima, aceptando su jerarquía.
Al superior habrá que escucharle, transmitirle dudas, darle opiniones si está dispuesto a escucharlas, que debería. No podremos saltárnosle, hacer la guerra por nuestra cuenta, pensar en singular. Las personas con responsabilidad en las empresas suelen tener una visión más global que sus subordinados. Su visión debe estar más orientada al largo plazo. Su mentalidad más abierta.

Si “los de arriba” saben mirar hacia abajo, si “los de abajo” saben mirar hacia arriba, si la comunicación es adecuada, si la coordinación es precisa, si el respeto está siempre presente, si la humildad no es esquiva, si lo que decimos lo hacemos, si lo que vendemos lo refrendamos… las bases para el éxito estarán puestas, el primer paso estará dado.

jueves, 22 de abril de 2010

Marketing

"Competimos contra todos pero a la vez nos ayudamos. Ser insolidarios a la larga se paga" Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola Ibérica.

jueves, 18 de febrero de 2010

Nociones sobre liderazgo

"El liderazgo hace que las gente trabaje para uno sin estar obligada" Fred Smith.

"A las personas no les importa cuánto sabes hasta que descubren cuánto te preocuoas por ellas. El liderazgo comienza con el corazón, no con la cabeza. Florece con una relación significaticva, no con más reglamentos" John C. Maxwell.

sábado, 2 de enero de 2010

La realidad económica

PAUL SAMUELSON HA MUERTO, SUS IDEAS NO

El Capitalismo puro no existe…y tal vez nunca existió. Hoy se critica lo que ayer se defendía. Hoy se defiende lo que mañana se criticará.

Vivimos en un mundo en crisis, económica, pero sobre todo de valores. No todos los valores son iguales. Las personas individualmente y las sociedades dan a cada uno de los valores importancia distinta. Esto nos lleva a una escala de valores, que puede variar, pero que no debe estar continuamente variando, ni hacerlo en función de intereses del momento.

En nuestro mundo parece que lo que mueve a una acción concreta está influenciado fundamentalmente por los intereses económicos y que la visión que tenemos de las cosas depende de lo que sacamos con ello.

Las reglas del juego deben estar establecidas, ser claras, transparentes y con cierta permanencia. La economía de un país no debería estar tan expuesta a los vaivenes políticos, que hacen que muchas de las decisiones que toman nuestros dirigentes se fundamenten en las siguientes elecciones más que en lo que necesita “el enfermo”.

En diciembre de 2009 ha muerto Paul A. Samuelson, uno de los grandes economistas de la historia y autor para muchos del manual de economía de referencia (“Economics: An Introductory Analysis”). Seguramente murió tranquilo por ver como el tiempo le ha dado la razón, ya que, como estamos viendo en nuestros días, los sistemas económicos de mercado (capitalistas) no pueden subsistir de una manera digna sin la intervención de los Estados. Esto que era una idea, en nuestros días se ha convertido en realidad.

Hablar de Capitalismo puro es hablar de una utopía, como en su momento se demostró que lo era hablar de que un sistema planificado pudiera dar respuesta eficiente a las necesidades de una sociedad.

Ese pulso que jugó Samuelson contra los neoliberales hoy si que me atrevería a decir que lo ha ganado.

Mercado y Estado son dos realidades condenadas a entenderse. Pero ese Estado debe luchar por entender qué es lo que la Economía demanda y dejar de lado intereses particulares en pos de una estabilidad económica y no de intereses electoralistas…¡esto sí que es una utopía!

viernes, 25 de diciembre de 2009

Proponerse retos. Buscar la excelencia

MI AMIGO PABLO

Tengo un amigo que se llama Pablo. Un día decidió competir. Decidió luchar, decidió intentar ser mejor que los mejores. Jugaba en un equipo, con Mike y Danko. Apostó con ellos, soñó.

Decidieron ver quién era capaz de meter más triples seguidos a lo largo de la temporada (claro, jugaban al baloncesto, pero esto es lo de menos…). ¡Qué ambicioso mi amigo Pablo! Con lo buenos que eran Mike y Danko…

“Ganó Danko, creo que metió 44. Y Mike 41. Yo me quedé en treinta y pico”. Yo estoy seguro de que se acuerda de cuentos metió…pero creo que se avergüenza de decirme el número, le parecen pocos…y a mi me parecen un montón ¡Treinta y pico no los mete un cualquiera, solo un grande!

Claro que mi amigo Pablo no luchaba contra Mike ni contra Danko…en verdad mi amigo Pablo luchaba contra Pablo, contra si mismo, contra su capacidad de mejora. Luchaba por ser cada día un poquito mejor, porque cuando mejoras un poco cada día, todos los días, al final siempre serás mucho mejor que al principio, con independencia de que los haya mejores, como Mike y Danko lo eran. Porque lo eran. Pero cuando aspiras a llegar a lo más alto, al final marcas una tendencia, que, con independencia de los logros concretos, te lleva por la senda de la excelencia.

Porque es sin duda lo que él buscaba, “la excelencia”. Bonita palabra, muy usada, de moda en el mundo empresarial y que genera atracción. Buscar la excelencia es soñar con un futuro mejor, pensar en grande, recorrer el camino con ambición, sin miedo, sin temor a no alcanzar la meta que persigues, pues lo que deseas es disfrutar de ese camino que te has preocupado que sea especial y de, al recorrerlo, ir acompañado de los mejores y poder crecer con ellos, como hacía mi amigo Pablo.

La excelencia no es algo de un día. Es algo del día a día, que se consigue con buena compañía, tratando de rodearse de auténticos profesionales del compromiso, no teniendo miedo a la competencia, sino creciendo con ella, utilizándola como fuente de inspiración para la mejora. No hay que tener miedo a que alguien ocupe tu puesto, hay que disfrutar de estar con gente que mejore tus capacitaciones y aspirar a aprender de ellos y utilizarlos como motores para generar esa autoexigencia necesaria para la mejora continua.


"No intento bailar mejor que nadie. Sólo trato de bailar mejor que yo mismo". MIKHAIL BARYSHNIKOV. Frase extraída de www.jgbasket.com

martes, 1 de diciembre de 2009

La responsabilidad de asumir la responsabilidad

En el mundo de la empresa no siempre aparecen adecuadamente acotadas las responsabilidades de cada uno. Ante esto es fácil (viene reflejado en la naturaleza humana) querer apuntarse la autoría en “las victorias” y eludir la misma en “las derrotas”. Cuando no está definida la cuota de responsabilidad de cada uno, el que esta crezca o disminuya depende de la personalidad de cada uno y de cómo estamos de preparados para asumir el resultado.

Asumir responsabilidad ante el mal resultado puede ser interpretado como una muestra de debilidad, pero también de compromiso, fiabilidad y honradez. Si cuando las cosas marchan mal no me escondo, muestro valentía y credibilidad. Demuestro tener en mi mano la capacidad para reorientar las cosas, para salir adelante. Demuestro tener capacidad para asumir liderazgo.

Si me hago responsable del resultado, asumo mi capacidad para el cambio. Esto me da la tranquilidad de saber que tengo en mis manos una poderosa fuerza de cambio.

No busquemos excusas, demos soluciones. No busquemos culpable, asumamos la mayor cuota de responsabilidad que honradamente creamos que podemos y debemos asumir. No miremos hacia fuera, mirémonos a nosotros mismos a un espejo, el de la autocrítica, que va unida al crecimiento personal.

Creceremos y nuestra empresa crecerá con nosotros. Seremos líderes, aunque no seamos jefes. Seremos maestros, aunque no seamos profesores.