martes, 2 de noviembre de 2010

La soledad del experto. Ettore Messina

En una sociedad en la que todos nos auto-convertimos en expertos, sin necesidad de serlo, sin necesidad de que nadie me confiera este parabién, sin necesidad de tener datos que lo sustenten, hay cosas que dejan de ser opinables y se convierten en reales, como son los años de oficio, los éxitos conseguidos.

Siempre habrá alguno dispuesto a criticar a los que más saben. Si de deporte hablamos, hay tantos entrenadores potenciales como seguidores de un deporte. Es admirable la facilidad con la que nos ponemos en el papel de coach y decimos: “no tiene ni idea”, “a ver si le echan”, “no sabe a qué juega”. Si es al que adjetivamos es uno de los grandes, no deja de resultarme sorprenderte y hasta doloroso. El ejemplo de moda en baloncesto es Ettore Messina. Con el paso de los años ha ido acumulando victorias, títulos, premios…y respeto.


El respeto no es algo que se pueda perder de un día para otro, pero es cierto que cuesta más ganarlo que perderlo.

Para juzgar la labor de un experto se debería al menos tener un nivel de excelencia adecuado sobre la labor que realiza el que es juzgado. No suele ocurrir. Todos opinamos de todo, sin necesidad de tener datos, sin saber bien ni que ocurre, ni que justifica lo que realmente está ocurriendo.

Cuando alguien ha alcanzado la maestría en una faceta, es muy difícil ponerse a su altura, es inviable departir de tu a tú con él sobre la materia que le ha encumbrado. Los mejores en algo se convierten así en solitarios en el debate. Un amigo me hablaba de lo los velos que vamos derrumbando cuando avanzamos por la senda del conocimiento. Llegas a un momento en el que te crees que lo sabes todo pues hay un velo delante de ti que no te deja ver más allá, que no te permite pensar que hay un más allá. Pero cuando llegas justo a él cae y deja delante de ti un terreno inexplorado, difícil, pero previsiblemente sugerente de recorrer. Si te enfrentas al reto, tarde o temprano te encuentras de frente con un nuevo velo…y la historia se repite. Pero, ¿cómo juzgar al que va varios velos por delante de ti…y de casi todos? De casi todos, pues los mejores en algo suelen ser pocos, deben ser pocos, por definición. Pero claro, quién decide que son los mejores. Debemos acudir a criterios objetivos. Lo subjetivo debe quede en segundo plano.

Cuatro Euroligas, con tres subcampeonatos, cuatro LEGAS y múltiples títulos más no dejan lugar a la duda: Ettore Messina es uno de los grandes, si hablamos de baloncesto, de gestionar grupos, de enfrentarse a retos, de ponerse metas, de liderazgo. Pero parece que ahora se generan dudas sobre su competencia. Tú puedes llevar toda la vida haciendo algo y eso no te convierte en bueno. No es lo que haces, sino como lo haces. No es lo que persigues, sino lo que consigues. Y esto no debería ser (¡no es!) opinable. “Hay un respeto que no da la edad, sino lo que has hecho en la vida” decía hace poco Ettore Messina. Pues señores, él se lo ha ganado… ¡que nadie se lo quite!

Me da que esos con los que ahora se le compara todavía tienen un camino que recorrer que el entrenador del Real Madrid ya ha recorrido. La ACB es nueva para él, el baloncesto no, las exigencias de la competición y de tener que luchar a la fuerza por ser el mejor, tampoco. Tengamos paciencia, respetemos, escuchemos y disfrutemos de tenerle con nosotros.

2 comentarios:

  1. Comparto que son muy pocos los que pueden entrar a juzgarle, pero el
    medirte por los resultados creo que es algo que en el deporte o en la
    empresa a todos se nos miden.

    El respeto ganado creo que es algo que debe servir para que se le valore en
    su justa medida, y por tanto disponga de un "crédito" que otros no
    tendrían, pero los resultados siguen siendo los resultados para él y para
    cualquier otro.

    Sin valorar las causas que han llevado a esta situación, yo estaría
    dispuesto, gracias a ese crédito, a encomendarme al buen juicio de Messina
    para sacar esto adelante, pero en mi opinión lo primero que tendría que
    hacer es valorar la situación y analizar las causas que han llevado hasta
    ella. Si es necesario con autocrítica y reconociendo donde no ha enfocado
    bien las cosas, o también si es necesario, pegando un puñetazo en la mesa y
    diciendo que no comparte las exigencias de este club (por ponerte un
    ejemplo) si no se le dan los mimbres para estar a la altura de lo que se
    pretende.

    Si ha hecho cualquiera de estas 2 cosas no tengo conocimiento y por tanto,
    no seré yo el que entre a juzgarle, pero la exigencia de este club no es ni
    mucho menos igual que la de otros clubes y él lo sabía cuando fichó ...o
    no?

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  2. A Messina lo han escuchado desde que llego, no hay nada mas que ver un tiempo muerto y ver que nadie dice nada y solo se le escucha a el. Despues del partido de ayer y de todos los triunfos y la carrera de Ettore el periolisto de Ramon puede callarse, que le hayan enseñado a escribir no quiere decir que escriba de lo que quiera porque por tener no tinen ni idea y no creo que haya dirigido en su vida un equipo y menos de baloncesto.

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