Cuando les hablo a mis alumnos de 1º de Bachillerato del colegio Areteia (COLEGIO ARETEIA) de la deflación, les cuesta aceptar que no es algo bueno para una Economía. Que los precios puedan bajar lo ven como algo positivo para sus bolsillos, algo que les permite comprar las cosas que compraban antes, pero más baratas, permitiéndoles usar el dinero extra para ahorrar o para afrontar nuevos gastos extra…A simple vista parece solo eso.
La deflación es una bajada generalizada (afecta a los precios de los bienes y servicios en general) y sostenida (se mantiene en el tiempo) de los precios de una economía.
Que esto ocurra genera que las personas, ante la expectativa de que los precios sigan bajando, decidan reducir su consumo actual. Si hoy es más barato y espero que en el futuro lo siga siendo más, es fácil de entender que estemos dispuestos a esperar a comprar. Las expectativas frustran el consumo y es precisamente el consumo el que hace una Economía apunte en una dirección u otra. Si la gente consume menos, la producción se frenará y es esta la variable a la que recurrimos para hablar de crecimiento económico, en concreto su medición mediante el PIB. La explicación de la espiral negativa en la que entramos con la deflación es sencilla: si la gente consume menos ante las expectativas de bajadas posteriores de los precios, las empresas lógicamente deberán, en respuesta a ello, producir menos. Si producen menos necesitarán a menos trabajadores, los cual provocará despidos y una reducción en las contrataciones. Esto limita las posibilidades de consumo de las familias aún más y con ello obliga a las empresas a seguir reduciendo su producción… ¡Como sea habrá que poner freno a esta espiral devastadora!
Comienza a haber rumores sobre la bajada de los precios dentro de la Economía española. Algunos, con razón, se están echando a temblar. La bajada de los tipos de interés decidida por el BCE, el guardián de la inflación, trata de luchar contra esta posible bajada. Si los tipos de interés bajan, la teoría nos dice que con unas hipotecas más baratas y unas mejores posibilidades de financiación para empresas y familias, el consumo debería aumentar.
El Banco de España ya ha lanzado su mensaje de que no hay riesgo de deflación. Los mercados reaccionan ante lo que esperan y muchas veces las reacciones antes estas esperanzas provocan que ocurra lo que el que habla dice que va a ocurrir, lo digo con o sin argumento. Es el efecto Pigmalión aplicado a la Economía. El que sabe el efecto de la profecía auto cumplida. Es el “Si puedes soñarlo, puedes hacerlo” de Walt Disney, que algunos utilizan para tratar de llevar la Economía a donde les gustaría que fuera.
Unir la deflación a una falta de crecimiento es algo que no nos podemos permitir. Veremos que nos depara el futuro y se los que hablan nos convencen de lo que nos quieren convencer.
viernes, 15 de noviembre de 2013
miércoles, 7 de agosto de 2013
Vender lo que eres...ser lo que dices que eres
No conozco (ni conocéis) ninguna empresa ni organización (ni persona) que diga lo mal que hace las cosas. Cuando hablamos de los que somos generalmente lo hacemos para decir lo bueno que somos y lo bien que funcionamos.
Conozco (y conocéis) empresas y organizaciones (y personas) que hacen cosas realmente excepcionales, pero a las que se les olvida comunicarlo, parecen que no existen, parece que no son especiales…
Conozco (y conocéis) empresas y organizaciones (y personas) que hacen cosas realmente excepcionales, pero a las que se les olvida comunicarlo, parecen que no existen, parece que no son especiales…
No consiste sólo en hacer ni en contar, sino en hacer y a la vez contar lo que haces. Muchas empresas se esfuerzan en contar lo buenas que son, en tratar de vender un producto con unas bondades inexistentes. Es un paso, vale. Pero si no va acompañado de ser bueno y de tener un producto con esas bondades, serán palabras vacías, compromisos rotos, principios de mal finales.
Considero que lo primero que debes hacer con tu proyecto es asentar unas bases sólidas. Debes tener claro qué es lo que quieres ofrecer y tratar de ser realmente único en eso que vas a ofertar. No debe asustarte la competencia. Si consigues ser bueno seguramente te des en seguida cuenta que estás rodeado de promesas incumplidas, de aspiraciones vagas, de mediocridad, de seguidores descolgados, de imitadores vulgares.
Pero lo siguiente será comunicar aquello que eres, aquello en lo que crees, aquello que quieres que se convierta en seña identificativa tuya. La comunicación se convertirá así en el mayor aliado de un negocio único, de calidad. Ser único, ser bueno, ser especial, pero que nadie lo sepa, no es una ventaja, es una fortaleza desperdiciada, una oportunidad desaprovechada, una casi pero no…
| Historias que se cuentan |
Siempre que pienso en la importancia de vender tus virtudes me viene a la cabeza un ejemplo que viví en unas vacaciones por el norte de España. Viví los dos extremos en cuanto a comunicar lo que eres.
Existe un pequeño pueblo en Asturias llamado La Vega de Riosa. Seguramente no diga nada por su nombre, pero si os hablo del Anglirú, su ilustre vecino, tal vez lo situemos más fácilmente en el mapa. Cuando llegas al pueblo no pasan desapercibidos los carteles que anuncian que acabas de entrar en los dominios del gigante, del seguramente puerto más duro de España que se pueda ascender en bicicleta…o por lo menos intentarlo. No es difícil encontrar donde se inicia el ascenso. Se han preocupado de que sea fácil. La subida tiene información cada kilómetro de lo que llevas y de lo que queda, así como de la pendiente media del kilómetro y la altitud a la que te encuentras. Entre medias, carteles gigantes con portadas y artículos ampliados de periódicos vendiendo las hazañas de ciclistas famosos por sus rampas, así como carteles informativos sobre el tramo concreto que vas a ascender, al que se apuesto nombre, seguramente con la idea de hacerla más familiar. ¿Quién no conoce la Cueña les Cabres, bien porque la odie, bien porque la admire?
Existe un pequeño pueblo en Asturias llamado La Vega de Riosa. Seguramente no diga nada por su nombre, pero si os hablo del Anglirú, su ilustre vecino, tal vez lo situemos más fácilmente en el mapa. Cuando llegas al pueblo no pasan desapercibidos los carteles que anuncian que acabas de entrar en los dominios del gigante, del seguramente puerto más duro de España que se pueda ascender en bicicleta…o por lo menos intentarlo. No es difícil encontrar donde se inicia el ascenso. Se han preocupado de que sea fácil. La subida tiene información cada kilómetro de lo que llevas y de lo que queda, así como de la pendiente media del kilómetro y la altitud a la que te encuentras. Entre medias, carteles gigantes con portadas y artículos ampliados de periódicos vendiendo las hazañas de ciclistas famosos por sus rampas, así como carteles informativos sobre el tramo concreto que vas a ascender, al que se apuesto nombre, seguramente con la idea de hacerla más familiar. ¿Quién no conoce la Cueña les Cabres, bien porque la odie, bien porque la admire?
Cuando llegas al final, en bici (o en coche, que también cuesta) más información y el sentimiento de haber disfrutado de la historia a lo largo de 12,500 kilómetros.
El caso extremo de mi verano asturiano me lo dio otro pueblo, al que yo no conocía, pero del que rápido descubrí sus encantos. Lástima que no hayan sabido o querido vender alguna de las cosas que les hacía diferentes, que les acercaba a lo único…
| Todo un mito |
Cuando llegas al final, en bici (o en coche, que también cuesta) más información y el sentimiento de haber disfrutado de la historia a lo largo de 12,500 kilómetros.
El caso extremo de mi verano asturiano me lo dio otro pueblo, al que yo no conocía, pero del que rápido descubrí sus encantos. Lástima que no hayan sabido o querido vender alguna de las cosas que les hacía diferentes, que les acercaba a lo único…
martes, 7 de mayo de 2013
Jota Cuspinera: Compartiendo experiencias una vez más
Jota Cuspinera volvió por el colegio Areteia, donde estuvo hace poco más de un año dando otra charla.
En esta ocasión el título elegido fue “Jota: experiencias de mi vida”. El público nuevo, el guión de la charla el mismo, el contenido mucho más amplio y con muchas novedades. Abrió con magia y cerró con magia ante los aplausos de los sorprendidos alumnos.
• ¿Qué es la realidad? El cerebro sólo ve aquello que queremos ver. El cerebro rellena para ayudarnos a sobrevivir. Nos acordamos de lo general y luego nuestro cerebro rellena.
• ¿Quién soy yo? Si mi cerebro me miente… Todos nosotros no somos como creemos que somos, sino como nos tratan. Trata a alguien como un rey y se sentirá como un rey y al revés.
• No sabemos escuchar, somos horrorosos escuchando. Escuchar es ser capad de ponerse en la piel del otro, empatizar.
• Si no somos capaces de escucharnos a nosotros mismos, ¿cómo vamos a escuchar a los demás?
• Lo que pensamos condiciona nuestras acciones y nuestras acciones condicionan nuestros resultados.
• El de al lado no tiene que ver el mundo igual que nosotros.
• El cerebro no entiende el “NO”. Coge la frase que tiene el “NO” y le da la vuelta.
• Cuando cambiamos el mensaje que damos, cambiamos el efecto que tiene en la gente.
• Si usamos la palabra “intentar”, hay un obstáculo entre medias. Es una dificultad añadida sólo por el mensaje.
• Nuestro cerebro sólo se queda con lo que hay detrás del “PERO”.
• “SIEMPRE” y “NUNCA”…ojo a este tipo de palabras, con ellas conseguimos el efecto contrario al deseado.
• Cuando queremos conseguir algo debemos ponernos un objetivo. A veces circulamos por la vida sin saber lo que queremos.
• Los que seguro que no lo consiguen son los que no hacen nada para conseguirlo.
• Necesitamos al resto de seres humanos para sobrevivir.
• Para conseguir nuestros objetivos debemos: formarnos, preguntarnos los ¿por qué? de las cosas, fuerza de voluntad, motivación, trabajar en equipo…
• Una vez tenemos un objetivo nos tenemos que poner a andar.
• El “porque siempre se ha hecho así” nos lleva a hacer cosas sin saber por qué. Os aconsejo que preguntéis, aunque no os guste la respuesta.
• A veces vuestros mejores maestros los tenemos al lado y no los sabemos reconocer. Sin embargo a veces vamos a lejanas montañas a buscarlos…
• El desconocimiento hace que aceptemos cosas que no debemos aceptar, por eso es bueno formarse.
• Cuando te propones algo…no hay nada que te pare. Esto es la fuerza de voluntad.
Alguna de las cosas que dijo fueron:
• Sólo hay dos cosas seguras en la vida, la muerte y el cambio, y sin embargo nos resistimos a las dos. Pequeños cambios nos generan estrés, incomodidad. Sufrimos por los cambios y sin embargo sabemos que en nuestra vida todo va a cambiar.
• ¿Qué es la realidad? El cerebro sólo ve aquello que queremos ver. El cerebro rellena para ayudarnos a sobrevivir. Nos acordamos de lo general y luego nuestro cerebro rellena.
• ¿Quién soy yo? Si mi cerebro me miente… Todos nosotros no somos como creemos que somos, sino como nos tratan. Trata a alguien como un rey y se sentirá como un rey y al revés.
• No sabemos escuchar, somos horrorosos escuchando. Escuchar es ser capad de ponerse en la piel del otro, empatizar.
• Si no somos capaces de escucharnos a nosotros mismos, ¿cómo vamos a escuchar a los demás?
• Lo que pensamos condiciona nuestras acciones y nuestras acciones condicionan nuestros resultados.
• El de al lado no tiene que ver el mundo igual que nosotros.
• El cerebro no entiende el “NO”. Coge la frase que tiene el “NO” y le da la vuelta.
• Cuando cambiamos el mensaje que damos, cambiamos el efecto que tiene en la gente.
• Si usamos la palabra “intentar”, hay un obstáculo entre medias. Es una dificultad añadida sólo por el mensaje.
• Nuestro cerebro sólo se queda con lo que hay detrás del “PERO”.
• “SIEMPRE” y “NUNCA”…ojo a este tipo de palabras, con ellas conseguimos el efecto contrario al deseado.
• Cuando queremos conseguir algo debemos ponernos un objetivo. A veces circulamos por la vida sin saber lo que queremos.
• Los que seguro que no lo consiguen son los que no hacen nada para conseguirlo.
• Necesitamos al resto de seres humanos para sobrevivir.
• Para conseguir nuestros objetivos debemos: formarnos, preguntarnos los ¿por qué? de las cosas, fuerza de voluntad, motivación, trabajar en equipo…
• Una vez tenemos un objetivo nos tenemos que poner a andar.
• El “porque siempre se ha hecho así” nos lleva a hacer cosas sin saber por qué. Os aconsejo que preguntéis, aunque no os guste la respuesta.
• A veces vuestros mejores maestros los tenemos al lado y no los sabemos reconocer. Sin embargo a veces vamos a lejanas montañas a buscarlos…
• El desconocimiento hace que aceptemos cosas que no debemos aceptar, por eso es bueno formarse.
• Cuando te propones algo…no hay nada que te pare. Esto es la fuerza de voluntad.
• Es importante como nos hablamos a nosotros mismos. Nadie nos valora más que nosotros mismos. Nosotros ponemos el mínimo.
• En ocasiones debemos poner a prueba la veracidad de nuestros recuerdos.
• En el trabajo en equipo podemos ser gallinas (ponemos solo un huevo, sin falta, todos los días, pero solo un huevo…) o cerdos (nos dejamos la piel). Quiero “cerdos” a mi lado.
• A los “generales” se le escoge por sus virtudes y no por su falta de defectos.
• En el trabajo en equipo es necesario dar roles y decir qué esperáis de la gente del equipo.
• Hay que saber delegar, aunque no suele resultar fácil.
• Todos somos el centro de nuestro propio universo.
• Si no te gusta tu entorno…empieza a pensar como eres tú.
• Nos juntamos con los que son como nosotros…pero nosotros nos sabemos cómo somos.
Después de casi dos horas hablando, Jota se despidió entre una gran ovación. Sus siguientes pasos el llevarán a su segunda Final Four con el Real Madrid, apenas 4 días después de su visita al colegio Areteia.
sábado, 14 de julio de 2012
El rincón de los sueños
Sobre
retos y objetivos en la empresa, en el deporte y en la vida.
La psicología nos ha recomendado que a la hora de
plantear objetivos estos deben ser alcanzables pero lo suficientemente
dificultosos y motivantes como para promover la acción. En el mundo empresarial
se sabe muy bien de esto, pero tal vez sea en el deportivo donde se tiene la
idea más clara. No hace mucho el maestro Ettore Messina proponía como ejemplo
los escalones a salvar por un niño, diciendo que si son excesivamente altos a
lo mejor intentaría salvarlos pero enseguida se frustraría y desistiría. Sin
embargo, si son excesivamente bajos dejaría enseguida de ser un reto para él el
subirlos, provocándose la correspondiente desmotivación ante la falta de un movilizador.
El reto que planteaba para los responsables de poner objetivos a otras personas
era el proponer distintos “escalones de habilidad” a estas personas, adaptados
a sus condiciones, de tal forma que podamos conseguir confianza. “Confianza” es
una palabra clave. Puede ser el factor que nos ayude al cambio necesario o
sustente el proyecto bien encaminado.
| José María López (colegio Areteia) en la cima del Veleta...todo un reto. |
El matiz debe estar en la gestión del fracaso, en la
lucha contra el desaliento y en el disfrute de hacer las cosas,
independientemente de que se queden en el intento…porque “intentar” puede
suponer “hacer”, depende de nosotros y de cómo queramos interpretar nuestras
vivencias y las de los que me rodean. Si se disfruta de la preparación del
viaje y del viaje, y se comparte esta experiencia, el llegar al destino o no
puede resultar secundario, el alcanzar la cima o no puede convertirse en una
anécdota a contar. Llegar arriba debe ser fascinante. ¡Seguro que no son muchos
los que han llegado a una cumbre de valor y pueden disfrutar de compartirlo!
Pero lo que si debe estar a nuestro alcance es soñar y luchar por un sueño,
disfrutando del camino y su preparación e insisto, compartirlo. ¿Por qué
limitarme en estos sueños? Lo que no puedo dejar es de vincular a los que me
rodean con mis sueños, para que los sientan suyos o vincularme yo con los
suyos, para poderlos sentir míos, pues se sueña mejor en compañía, se disfruta
más rodeado y arropado.
Los que nos rodean pueden querernos ayudar haciéndonos
poner los pies en el suelo en determinadas circunstancias en las que podemos
ver difuminada la realidad y plantearnos retos que pueden hacernos daño o
resultar excesivamente complejos en su disfrute, pero deben tener cuidado con
no cortarnos esas alas que nos permiten volar tan lejos y tan alto como nos
deje nuestra mirada convencida.
Con frecuencia son otros los que nos proponen retos y
nos hacen soñar. Si lo saben hacer se convierten en facilitadores vitales que nos
pueden ayudar a vivir nuestra vida de una forma más atractiva. Conseguir el
deseo de levantarnos todas las mañana para perseguir algo, día tras día, tiene que ser algo fascinante. Si alguien nos
ayuda a hacerlo seguro que se convierte en digno de tener un rincón en nuestro
corazón, seguro que se convierte es merecedor de participar de nuestros recuerdos
y seguro que así, con esto, sentirá que su aportación es tan justificante como
para querer seguir poniendo una reseña en ese “rincón de los sueños”.
| El Angliru, reto o locura |
martes, 3 de julio de 2012
Movilizadores (desarrolladores) sociales
Este es un pequeño homenaje a aquellos que engrandecen lo que los rodea…
| Pablo Carabias montando uno de sus shows en el colegio Areteia |
Son personas que miran el lado amable de la vida y actúan. Ven los problemas, pero no los convierten en una rémora, sino en obstáculos a salvar. Van contra tendencia. Siguen el sentido de la lógica y no de los sentimientos cortoplacistas que nos llevan a tomar decisiones desacertadas.
Quieren hacer y dejan hacer.
Saben que los proyectos de valor tienen muchas manos. Brillan y con su brillo iluminan a los que los rodean. Quieren que haya "foto", pero no necesitan salir en ella, saben apartarse y da las gracias a los que saben deben dar las gracias, pues sin su esfuerzo y compromiso el resultado no hubiera sido el mismo.
![]() |
| Alberto López Ribé ha hecho de su sueño, la ABC, el sueño de muchos |
Caen, como todos, pero cuando lo
hacen se levantan con más fuerza, con energías renovadas y con un firme
compromiso de tratar de no volver a caer, aunque ocurra otra vez.
Buscan la sinergia y practican
terceras alternativas, aquellas que esquivan el enfrentamiento entre el TU y el YO y buscan un NOSOTROS en el que todos salen ganando.
Provocan admiración, pero también generan mucha incomodidad, pues su deseo desmedido de hacer y hacer bien saca a la luz muchas simplezas. La mediocridad deberá quedar al lado.
| Luis García Carretero, coordinador pedagógico del Colegio Areteia, colaborando con los sueños de otros consciente de que sino serían imposibles |
Son exigentes, pero lo primero que hacen es exigirse. No toleran la falta de compromiso y esfuerzo y pueden llegar a ser duros en el trato, pues vislumbran un futuro mejor que hay que crear con esfuerzo y compromiso y no están dispuestos a quedarse en el camino.
Con ellos no basta el término
medio: o estás con ellos o no estás. El premio, la búsqueda de la excelencia
que llegará o no, pero seguro que será buscada. El camino de la excelencia se convertirá en un atractivo camino, alejado de la soledad.
Saben identifica las
“normalidades negativas” y salvarlas sin desgaste ni pérdida de recursos
obligados para esfuerzos necesarios. Hay que saber convivir con aquellas cosas que no son deseables, pero que son inevitables y que hay que saber asumir...y lo hacen sin más.
Son líderes y no necesitan decir
“sígueme” para desear seguirles. Su ilusión es contagiosa y transmiten deseo de
esfuerzo compartido y de proyecto común. Sienten , pero sobre todo "hacen sentir", conscientes de que esto es mucho más bonito.
| Jesús Pérez-Castilla, fiel ejemplo del trabajo en la sombra que deja una huella imborrable. En San Agustín muchos se han dado cuenta... |
Parece que no necesitan palmadas
en la espalda, que pueden conformarse con la satisfacción de haberlo dado todo
y de un trabajo bien hecho al que su afán de perseguir excelencia le pone
muchos peros. Pero no es cierto. Como todos necesitan algo más que viene de fuera, no
solo ese sentimiento interior crítico y afirmativo.
Miran a su alrededor y al ver a
los que les rodean sonreír, sonríen. Saben que su labor está cumplida...
lunes, 4 de junio de 2012
Sobre el trabajo en equipo
Hoy me han hecho recordar un artículo que publiqué en mi antiguo blog en el que hablaba del trabajo en equipo, pero también hablaba de otras muchas cosas. Hablaba del compromiso, de la confianza, del trabajo bien hecho, de los sueños cumplidos y los sueños difíciles de cumplir. Pero también hablaba de lo duro que puede ser perder las cosas que realmente tienen valor. Rememora una de las hazañas del deporte español en las pasadas Olimpiadas de Pekín. Buen momento para recordarlo, ahora que se acercan las de Londres. Os dejo con él:
Es un ejemplo a dar para nuestros jóvenes deportistas que practican un deporte de equipo en la que la colaboración y la cooperación pueden resultar indispensables, pero en las que los egoísmos e individualismos suelen aparecer, frustrando la consecución de lo que debería ser el objetivo aglutinador para todos lo integrantes, aunque individualmente, es lógico, cada persona pueda tener sus propios objetivos secundarios.
He aquí mi pequeño homenaje a un deporte que tiene tramposos (pocos), como hay en todos los deportes, a los que afortunadamente se les suele pillar, pero que es mucho más que eso (aunque a veces sea lo que más nos muestran los medios). Es ante todo, un deporte en el que mirarse…
Lástima que menos de dos meses después del éxito de Pekín, en el Campeonato del Mundo de Varese, las palabras del seleccionador español de ciclismo, Paco Antequera, al finalizar la prueba: "Hemos hecho el ridículo", no hicieran sino constatar que las cosas, aunque las tengas, se pierden si no las cuidas. Y cuanto más valor tienen, mayor esfuerzo a la hora de cuidarlas requieren, pues mayor es el valor de lo que se pierde.
EL CICLISMO, UN DEPORTE EN EL QUE MIRARSE
Ayer ganó un Tour y hoy trabajando para otro,…Ayer estrella, hoy peón.
Carlos Sastre, más de una década esperando para alcanzar la gloria. Durante años fiel escudero de grandes ciclistas (Jalabert, Olano, Beloki, Hamilton, Basso) para, en el ocaso de su carrera, deslumbrar al mundo ganando un Tour en el que todos le daban como aspirante, pero pocos hubiéramos firmado su victoria.
Y, 15 días después de esa gran hazaña, aparece convertido en el máximo valedor en la exhibición de Samuel Sánchez, ¡campeón olímpico!, un “pata negra” al que pocos concedían opciones, pero que lleva años desde el anonimato, flirteando con la élite del ciclismo mundial.
El ciclismo no es como otros deportes, en los que cuando el equipo alcanza el éxito, dicho éxito es recompensado a nivel general mediante una medalla o un título cuya posesión corresponde a cada uno de los miembros del equipo.
El ciclismo no es así. Un deporte en el que el trabajo en equipo alcanza su expresión máxima, recompensa sin medalla o sin título a aquellos que no pasaron la meta el primero, pero que trabajaron hasta la extenuación para que un compañero la pasara.
La victoria de Samuel en la Olimpiada de Pekín es un ejemplo. Contador, todo un campeón del Tour y del Giro, ni siquiera pudo llegar a meta debido a que se había dejado sus fuerzas trabajando para sus compañeros de selección. Carlos Sastre llegó a más de 6 minutos después de trabajar incansablemente para otros (como otros trabajaron en el Tour para él), cuando si hubiera perseguido el interés propio, seguro que hubiera estado con los primeros (demostró un estado de forma espléndido). Alejandro Valverde, máximo favorito junto con Bettini, aprovechó su condición de referencia para el resto de favoritos, para realizar una labor de contención, viendo como otros se quedaban a su estela vigilando sus movimientos mientras Samuel caminaba con paso firma hacia la gloria. Esta vez el gran Freire debido a sus problemas físicos quedó en un segundo plano.
Como vemos, todo un trabajo de equipo magníficamente rematado por uno de los miembros del mismo, que será el que aparecerá para la posteridad reflejado en el medallero, mientras que al resto solo le quedará la satisfacción de haber sido una pieza vital a la hora de construir la victoria y a lo mejor el reconocimiento de los seguidores, que tal vez no tardarán mucho en olvidarse de su gran trabajo.
El ciclismo se muestra una vez más como un deporte en el que el trabajo de equipo llega a su máxima expresión y en el que la humildad y sacrificio de la mayoría lo convierten en un espejo en el que mirarse y querer aprender para otros deportes y por qué no, para el mundo empresarial.
| Con el apoyo de tu equipo más fácil...¡en el Colegio Areteia lo saben! |
En los deportes de equipo sin la colaboración de otros es difícil alcanzar el éxito. Solo con su colaboración seremos capaces de intentar luchar por algo que redundará en el beneficio propio, pero a buen seguro también en el del resto.
Michael Jordan, uno de los mejores jugadores de baloncesto de la historia, decía que cuando algunos de los jugadores de un equipo no están dispuestos a sacrificarse por el bien del equipo, curiosamente, las metas individuales se convierten en más difíciles de alcanzar. Decía que “si los objetivos se conciben y logran como equipo, las carreras individuales destacarán por sí mismas”.
En el ciclismo no creo que siempre sea así. Por eso me he querido acordar de ese deporte que tanto nos puede ayudar por sus numerosos ejemplos para dar a nuestros jóvenes deportistas, aunque haya en él muchos anónimos que nunca alcanzará más que pequeño reconocimiento de aquellos para los que trabajó y el anonimato para el resto.
| Jose, profe de Colegio Areteia, con Alberto Contador |
El mundo empresarial tal vez debiera tomarlo en muchos aspectos como ejemplo. Sin lugar a dudas la sinergia estaría más cerca.
Lástima que menos de dos meses después del éxito de Pekín, en el Campeonato del Mundo de Varese, las palabras del seleccionador español de ciclismo, Paco Antequera, al finalizar la prueba: "Hemos hecho el ridículo", no hicieran sino constatar que las cosas, aunque las tengas, se pierden si no las cuidas. Y cuanto más valor tienen, mayor esfuerzo a la hora de cuidarlas requieren, pues mayor es el valor de lo que se pierde.
domingo, 20 de mayo de 2012
Sobre inversión en formación y lealtades
No se si hubo un tiempo en el que
la lealtad a una empresa era un valor, pero lo que si es cierto es que ese
valor está hoy en día más que cuestionado. La lealtad no consiste en aceptar
pagos excesivamente gravosos, en ir en contra de tus intereses, en hacer algo
que no estás dispuesto a hacer bajo ningún pretexto…Pero si debe consistir en mirar
alrededor y ser empático, en ser agradecido y buscar más allá del corto plazo y
de aspectos puramente materiales, en responder a los que respondieron por ti,
en mirar lejos y sentir cerca…
Ser leal es devolver a tu empresa
ahora que vales lo que ella te dio cuando no valías. Es pensar en lo que toca
hacer y cómo hacerlo mejor en vez de estar pensando en lo que podrías hacer en
el futuro en otro lado. Es soñar con tu gente, en vez de soñar con otros. Es
sentir el momento en vez de pensar en otros momentos.
Con frecuencia las empresas hacen
apuestas. Invierten tiempo y otros recursos en la formación de trabajadores que
cuando son contratados a lo mejor no valen lo que su sueldo establece pero que
el empleador espera que algún día valgan lo que realmente se les paga. Formar a
los trabajadores no suele ser fácil. No suele ser cómodo. Es costoso. Invertir
en capital humano puede ser una gran inversión…pero también la más amarga de
las aventuras. Es meter poco a poco dinero en una hucha con el sueño de
llenarla. ¿Qué pensarías si cuando está llena alguien viene y se la lleva?
Todos tenemos derecho a soñar,
pero lo que no deberíamos usar es a aquel que nos amparó y dio cobijo en los
principios y en los malos momentos como trampolín de otros proyectos sin más.
Ser leal es saber que a veces
tienes que anteponer los intereses de tu empresa a los intereses personales de
ese momento, porque eres lo que eres y tienes las oportunidades que se te
brindan gracias al esfuerzo de otros, a que otros apostaron por ti cuando no
había datos, a que otros soñaron por ti cuando tu eras incapaz de tener sueños…
¿Por qué no sacrificarse por los
que algún día lo hicieron por ti?
El mundo empresarial está lleno
de desapego, de falsas promesas, de falta de ética, de falsos compromisos.
Algunos defienden con huelgas unos derechos laborales más que protectores. El empleador
parece estar solo. Sacar un proyecto adelante requiere mucho esfuerzo y buena
compañía. Esta compañía se tiene o se crea. Esto es un ejercicio de liderazgo y
de maestría que demanda la recompensa del apego de otros a tu proyecto. Sin
esto emprender se hace difícil de sostener. Faltan ayudas a la iniciativa
privada de los que a veces con demasiada alegría arriesgan su dinero. Los
proyectos se convierten en sólidos con el apoyo de un equipo de trabajo que
responde a las demandas de ese emprendedor que debe ser guía. Si él apuesta por
su gente, no debería recibir el pago de la falta de compromiso con el trabajo y
con el futuro. Pero esto parece que se convierte en lo habitual, en una
sociedad huérfano de valores, en la que nos cuesta mucho mirar por los ojos de
los otros.
Pero por desgracia algunos confunden
lo que son con el color de la camiseta que se ponen…
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